lunes, 28 de febrero de 2011

INTERACCIONES



La arquitectura es capaz de integrar la naturaleza, bien sea conservando y envolviendo espacios naturales preexistentes o creando nuevas naturalezas artificiales. La pericia que han adquirido en este campo, hace que muchas veces, el habitante o el visitante no sea capaz de discernir que es real y que es artificial.
La mirada rápida y estresada que habitualmente dedicamos a todo aquello que nos rodea hace que ni siquiera nos planteemos estas interacciones. Las montañas difuminadas por una fina neblina y una capa de polución se dibujan sobre el horizonte creado por una masa compacta de edificios que a su vez también genera un perfil aparentemente montañoso.  En el otro extremo, el mar dibuja la costa, una playa de arena, un espigón de rocas, un puerto con césped y palmeras, paisajes en los que difícilmente podemos saber hasta dónde llega la intervención del hombre. El centro se convierte así en un espacio de transición que difumina los límites de la ciudad construida y la naturaleza original del emplazamiento.